12 enero 2014

Casi un siglo de vida pintando: Gregorio Prieto (XI)


"(...) Si en Grecia Prieto empleó los azules y los veroneses, es porque reservaba el amarillo y el rojo para sus paisajes españoles. Porque estos son colores populares, de multitudes, de niños y de mujeres, de pueblos ingenuos que saben rimar muy bien su dulce primitivismo con esa ausencia de inquietudes por lo infinito, que es la explicación última de esos matices azulados que igual sirven para transfigurar el manto de una Virgen, que para dar a un paisaje un sentido impalpable, sutil y melancólico de lejanía.
Por eso, las amarillentas perspectivas de los molinos manchegos, no responden a una mística de lirismo o ensoñación. Por el contrario, son irremediablemente molinos verdaderos que el pintor contempla a la luz del día, al resplandor del «gran mago», como llamaba Cézanne al sol.
Prieto ha querido resucitar ahora no el mito, sino la realidad histórica de los molinos. No porque él no sea un idealista, sino porque es, ante todo, manchego, y su pintura -entroncada con las raíces de nuestro mejor clasicismo- no podía cometer el fraude de esquivar el rigor objetivo de unos molinos que -por disciplina del espíritu- él no quiere concebir como fantasmas; esos inmortales fantasmas quijotescos, que tanto ilusionan nuestra apagada y vulgar vida española y que seguirán, por los siglos de los siglos, iluminando la fantasía ardiente de nuestro pueblo, cuando ya, por fortuna para todos, no quede en pie un solo molino verdadero. (...)"
 
extracto de LaPinturadeGregorioPrieto de Pedro Rocamora


"Si en Grecia Prieto empleó los azules y los veroneses, es porque reservaba el amarillo y el rojo para sus paisajes españoles (...)". Y sólo el paisaje español: el ejemplo de abajo corresponde al Moulin Rouge, entre otros ejemplos de molinos europeos."


No hay comentarios: