
Tan blanco como el fondo del procesador de textos está mi cabeza en estos días. Quiero pensar que es una defensa del cuerpo en pro de la salud mental, del esfuerzo de estos meses de excesivo trabajo, y, aunque parezca paradójico, bullen las ideas, quizás porque las alimenta el deseo mismo de crear, de llevar a cabo cosas nuevas. Ni siquiera tengo fuerzas creativas para continuar con la tarea de este blog, al que le falta poco más de un mes para cumplir cinco años, y al que le toca un cambio, una renovación, es decir, morir para que renazca de sus cenizas.
Vaya, cinco años. ¡Cuánto llueve en cinco años! Sobre todo si no me he estado quieto, si no he querido hundirme por las derrotas. Ahora que vamos hacia un periodo de unos siete años de trasiego sin sobresaltos, sin novedades, ya veremos qué sucede.



1 comentarios:
Possibly the most amazing blog that I read all year vintage wedding!?!
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